Un eslabón perdido de la lexicografía española

Publicación: 19/01/2022
Editorial: Visor
Idioma: castellano
Páginas: 124
ISBN: 9788498956337
Encuadernación: Tapa blanda
Género: Filología

14.00

Envío nacional gratis a partir de 19€

Envío gratis en la Comunidad

de Madrid desde 10€

Quienes el verano de 1713 se reunieron en torno a don Juan Manuel Fernández Pacheco, marqués de Villena, y se constituyeron en Academia, lo hicieron con el firme propósito de componer «un Diccionario de la lengua, el más copioso que pudiere hacerse». Su primer tomo vio la luz en 1726 y, al cabo de trece años, se culminó, con el sexto, el que más adelante se conocería como Diccionario de autoridades, una obra de una extraordinaria calidad científica que puso la lexicografía española a la cabeza de los primeros grandes diccionarios modernos de la Europa del siglo XVIII. Pese a que la Academia abrazó la idea de hacer una segunda edición de Autoridades ?y llegó a publicar un primer tomo (1770)?, en 1777 surgió un nuevo proyecto lexicográfico: elaborar un «compendio», un diccionario más manejable y barato, en un solo tomo, que satisficiera la demanda del público. En 1780 se publicó el Diccionario de la lengua castellana reducido a un tomo para su más fácil uso, una obra que con el paso del tiempo se convertiría por antonomasia en «el diccionario de la Academia». El estudio que el lector tiene en sus manos se ocupa de esa primera edición del diccionario común, que hoy en su serie histórica alcanza la vigesimotercera (2014). Hasta la fecha, quienes han precisado consultar aquella primera edición en un solo volumen han acudido fundamentalmente al Nuevo Tesoro Lexicográfico de la Lengua Española (2001). Sucede, sin embargo, que tal obra no tuvo una, sino dos «impresiones», y la segunda de ellas, desconocida hasta ahora, introdujo diversos retoques respecto de la primera. Este libro se dedica a desentrañar en qué circunstancias se elaboró la reimpresión retocada del Diccionario académico de 1780 y examina detenidamente los distintos cambios que se produjeron entre las dos impresiones. Se recupera así un eslabón lexicográfico de los inicios mismos del diccionario común: una impresión que contiene numerosas modificaciones que más tarde pasarían a la segunda edición (1783) del repertorio académico.